Viaje al Templo Negro capitulo 1

 

Capitulo 1 – VIAJE AL TEMPLO NEGRO

Muchos años después, al levantar por primera vez un mazo inca de guerra, Hiram Bingham recordó su niñez, y quizá también cómo esta estuvo fuertemente marcada por el fervor de su familia .En 1819, su abuelo, Hiram Bingham I, partió de la granja de sus padres en Vermont, rodeó el Cabo de Hornos y desembarcó en Hawái, entonces conocida por los ingleses como las Islas Sandwich. Era un hombre apuesto de veintinueve años, alto y guapo. Su nombre inspiraba imágenes de ímpetu, monumentos y servicio: un personaje bíblico llamado Hiram había ayudado al rey Salomón a construir su templo. Iba con su esposa, Sybil, una esbelta y sensible educadora de ojos azules. Se habían casado apenas dos semanas antes de partir (viaje Machu Picchu).

Sybil daría a luz siete hijos, de los cuales cinco llegaron a la adultez. La salud de Sybil se resquebrajaría progresivamente con cada parto, pero Hiram seguía siendo dueño de una energía volcánica. Era un misionero protestante que creía que seguía la estela del Mayflower de los tempranos colonos de Norteamérica. Pero mientras estos peregrinos, los Pilgrims, buscaron libertad religiosa, Bingham y sus hermanos deseaban evangelizar a los «gentiles». Ansiaban llevar «la gran salvación de Jesucristo» a los hawaianos (viaje Machu Picchu).

Llegaron en el momento preciso. El rey Kamehameha I, unificador de las islas y patrono de los antiguos dioses, murió cuatro meses antes de la llegada de los misioneros. Gobernaba su esposa Ka’ahumanu, la mujer más acaudalada de las islas, quien se percató de las ventajas políticas de convertirse al cristianismo. Antes de conocerla, Bingham visitó un enorme y derruido templo de piedra volcánica negra, poco aprecio por los misioneros. En sus primeros siete años ahí, Hiram y Clara convirtieron a tan solo cuatro almas (viaje Machu Picchu).

Después de diecisiete años de lucha, tuvieron una segunda oportunidad para alcanzar la dicha familiar. Clara quedó encinta nuevamente, y a pesar de que por fin estaban construyendo una congregación, decidió partir de las islas Gilbert. desfallecía de disentería, y ella sabía que ni su esposo ni su bebé sobrevivirían en una árida isla de coral. Con la ayuda de unos amigos nativos, dio aviso a una nave que pasaba y convencieron a la tripulación de permitirles abordar, a pesar de que esta se dirigía a Samoa. De dicho lugar navegaron a Fiyi, y de ahí a Nueva Zelanda, lo cual les alejaba aún más de su objetivo (viaje Machu Picchu).

Finalmente, con ocho meses de embarazo, Clara los embarcó en una nave que se dirigía a Hawái. Llegaron a Honolulú a comienzos de noviembre, y Clara ayudó a que su esposo se refugiara en el colegio de su hermana, ubicada a la sombra de la gran iglesia blanca de Kawaiaha’o . Las contracciones de Clara empezaron seis días después y a las 3:15 de la mañana del 16 de noviembre de 1875, «mi corazón se colmó de un maravilloso amor y alegría al oír el llanto de mi precioso y querido hijo, un bello bebé varón. Todo estuvo bien excepto que tenía muy poca leche para darle de amamantar lo cual casi me rompió el corazón». A las diez de la mañana del día siguiente, Hiram Jr. entró para ver a su hijo, Hiram Bingham III, quien ya había viajado in útero más de lo que la mayoría de estadounidenses viaja en toda su vida. Para los niños norteamericanos del siglo XIX, Hawái era un lejano paraíso isleño, acariciado por brisas tropicales, lleno de fabulosas frutas y poblado por extranjeros. Para el joven Hiram Bingham III, también conocido como Hi, no era más que una colorida prisión (viaje Machu Picchu).

Después de su nacimiento, la comunidad misionera apoyó a sus padres, quienes aparte de su fe y magro estipendio, poseían poco. Como la familia no podía costearse un hogar, los misioneros les construyeron una casa grande a poca distancia de Punahou, la escuela fundada en un terreno entregado a Hiram Bingham I por la realeza hawaiana. Esta casa fue el retiro religioso que sus padres necesitaban su trabajo de toda la vida sería traducir la biblia al idioma de las islas Gilbert pero para un hijo único era un lugar frío y solitario. Había poca división entre hogar e iglesia. El sabat empezaba la noche del sábado y era seguido por cinco servicios el domingo. Hi vivía como un monje tropical, «arrimado en una especie de closet bajo la ángulo del techo del segundo piso», donde dormía bajo una delgada red  mosquitera que colgaba de los maderos apenas algunos centímetros sobre él . Los naipes eran considerados diabólicos, y el ajedrez y backgammon casi tanto como aquellos (viaje Machu Picchu).

Su padre mantenía siempre cerca un palo corto y duro que lo ayudaba a aplicarle a su hijo una férrea disciplina. Cuando el joven y rubio Hi no eran reprendido en casa por no estar a la altura de su abuelo, sufría burlas en todos los demás lugares. Los compañeros de juego de su padre se habían dedicado a los negocios en vez de seguir a sus padres en la Iglesia. Estadounidenses blancos habían comprado muchos terrenos en las islas, apropiándose del poder de la realeza nativa y marginando a los hawaianos y asiáticos pobres. En realidad, esto era precisamente lo que la conversión al cristianismo debía evitar, por lo que la influencia de los misioneros había desaparecido casi por completo. Cuando Hi se presentó en Punahou como «Hiram Tercero», sus compañeros se burlaron de él . A pesar de su curiosidad e inteligencia innata, Hi siempre «[luchó] con una sensación de inferioridad», escribió más tarde uno de sus hijos . Hi era pequeño para su edad y sufría los abusos de los matones. Para reconfortarse, recurría a los libros y a su imaginación. Al comienzo sus padres solo le permitían leer biblias ilustradas y un álbum verde con cuentos de moralidad para niños, un himno misionero escrito por su abuelo, y unos recortes de periódico con unos grabados casi proféticos: ruinas romanas, el geógrafo alemán Mercator, un cóndor andino (viaje Machu Picchu).

Cuando creció, sin embargo, se refugió en la biblioteca de Honolulú, una isla dentro de otra, donde podía leer cuanto quisiera. Adoraba Las aventuras de Hucklebenry Finn de MarkTwain, tanto por su representación de Estados Unidos como por su narración de huida. En 1887, Hi visitó Estados Unidos, su «patria», por primera vez. Pasó el verano con su padre en California, donde Hi se emocionó con el San Francisco del tardío siglo XIX. El bronce, oro, barcos y funiculares reverberaron en el pecho de Hi, afectándolo tan profundamente que después de regresar a Hawai usó el dinero que sus padres habían ahorrado para su educación teológica para comprar un boleto en un vapor de regreso a Estados Unidos. Su padre lo atrapó en los muelles antes de que pudiera escapar, pero la triste traición de Hiram devastó a la familia. «Es terrible pensar que un chico como él haya podido engañar a sus padres», escribió un amigo de la familia. «Creo que fue afectado por los libros que anda leyendo . El amigo de la familia tenía razón. Algo florecía en Hiram que añoraba tierras menos sacras que Hawái. Después de su fallido intento de escape, sus padres le dieron más libertad. Hi empezó a tomar largas caminatas en las montañas de Oahu con su profesor de historia natural, quien le enseñó «los placeres de explorar y vivir al aire libre» y cómo recolectar especímenes zoológicos, biológicos y antigüedades para el pequeño museo de la escuela . Bajo su tutela, Hi descubriría que las creencias familiares en un mundo bíblico de 6000 años se contraponían a las teorías científicas de la evolución y la geología. El cristianismo dejaría de tener el monopolio sobre la verdad. Cuando Hi tenía dieciséis años, su familia regresó a los Estados Unidos. Mientras sus padres supervisaban la publicación de la biblia gilbertense de su padre en Nueva York, Hi tomó un tren a Massachusetts y se matriculó en la Phillips Academy, un prestigioso internado en Andover, con la esperanza de seguir los pasos de su padre en la Universidad de Yale. Andover fue cruel con un niño rico en espíritu, intelecto y viajes, pero desesperadamente pobre en dinero. Los niños se burlaban de su ropa barata confeccionada por un sastre chino en Honolulú (viaje Machu Picchu).

Para pagar su alojamiento y alimentos trabajaba cinco horas al día en los comedores. Su habitación careció de calefacción hasta que su padre envió dinero para una estufa que elevaba la temperatura del cuarto a unos agradables doce grados centígrados en enero. La experiencia le dejó un desagrado permanente por la pobreza, pero formó su carácter. Un Hiram más alto y maduro se encontró con sus padres en el verano de 1893 en la impresionante Exposición de Colón en Chicago. Realizada en honor a la llegada de Colón al Nuevo Mundo cuatrocientos años atrás, la Feria Mundial de Chicago le dejó una profunda impresión al joven Hiram. Uno se pregunta qué podría haber pensado un niño criado por misioneros hawaianos de la «Ciudad Blanca» y su iluminada arquitectura clásica de estucos de alabastro; qué habría pensado de las muestras de los pasajes árabes y pueblos «salvajes»; y si estuvo entre el público cuando Frederick Jackson Turner declaró que dado que la frontera occidental se había cerrado, las energías estadounidenses necesitarían «un campo más amplio para su ejercicio», una tendencia imperial que la familia Bingham había observado en Hawái durante años Mucho había cambiado desde que sus padres y abuelos se habían dedicado a salvar a los «paganos» del Pacífico (viaje Machu Picchu).

La ciencia y teorías raciales, no la religión, dominaban su época. La teoría de la evolución de Darwin había sido aplicada a la sociedad, y con el casi total confinamiento de los nativos americanos a las reservas, el Estados Unidos blanco estaba dispuesto, si bien con cierto arrepentimiento, a declarar prematuramente la desaparición de los indios norteamericanos del escenario nacional . (Afortunadamente, los reportes de la desaparición de los indios americanos eran sumamente exagerados). La industria, y no el agro, estaba cambiando al país. Los dólares y el aventurismo, no la democracia, estaban dando forma a las ambiciones estadounidenses en el exterior. En enero, tropas estadounidenses desembarcaron en Honolulú para ayudar a los empresarios estadounidenses a apuntalar una revuelta mayormente blanca contra la reina hawaiana Liliuokalani y su pueblo Aunque el presidente Grover Cleveland rechazó la intervención, Hawái cada vez más parecía ser la primera posesión imperial estadounidense de ultramar. El abuelo de Hi había diseñado la gran iglesia blanca de Kawaiaha’o para reemplazar a los negros templos volcánicos, pero los anglo hawaianos ahora creían que los verdaderos sucesores de los templos eran las columnas y fachadas blancas como las de los templos seculares de la Feria, que aludían a las civilizaciones europeas del pasado y a los imperios estadounidenses del futuro (viaje Machu Picchu).

Hi ingresó a Yale en el otoño siguiente, pero primero completó una tarea sagrada y filial. Sybil Bingham, su abuela, estaba enterrada en Massachusetts. Hiram I, quien había muerto dos décadas después, estaba enterrado en New Haven, en el solar de su segunda esposa. Hiram Jr. le encargó a Hi que exhumara los huesos de su abuela y los transportara a New Haven, para inhumarlos al lado de su esposo. Cuatro días después de comenzar su primer año en Yale, Hi y un obrero contratado pasaron una tarde de setiembre excavando en la tierra arenosa de la tumba de su abuela. La encontraron a casi un metro de profundidad. No quedaba rastro de la caja que alguna vez la protegió de la tierra, salvo «dos anticuados mangos de bronce». «Los huesos están todos juntos», le escribió Hi a su padre. «El cráneo, piernas y costillas estaban todos a pocas pulgadas unas de otras. Buscamos cuidadosamente los restos de la caja pero no encontramos ninguna… el sepulturero buscó con mucho cuidado, y creo que todos los restos que ahí yacían han sido recuperados» por ferrocarril. Probablemente era el único miembro de la promoción 1898 de Yale que literalmente cargaba con los huesos familiares en el equipaje. Sin embargo, cuando empezó sus clases, «ni pensó en los huesos de Sybil», escribió uno de los hijos de Píi. Su siguiente carta a casa manifestaba efusivamente su agrado por la «gran, maravillosa, magnífica» universidad, y no fue sino hasta dos semanas después que el joven le dijo a su padre que Sybil había sido reenterrada al costado de Hiram Bingham I. Hiram le explicó a su padre que había habido algunas discusiones con una amiga de la familia respecto del epitafio de la lápida, pero el universitario cambió el tema inmediatamente, para comentar sobre un regalo de la señora, «una muy bonita almohada de sofá»20. Quizá su animosa transición de los restos de su abuela a la comodidad física fue precisamente eso, una transición para cubrir lo que puede haber sido una experiencia realmente perturbadora. Para cuando llegó a Yale, Hi estaba tan apesadumbrado por la lobreguez y requerimientos de su legado familiar que quizá no tenía más alternativa que mostrarse despreocupado y alegre, especialmente con los huesos de la familia a cuestas. Si aquella alegría le molestaba a su padre, quien había llorado mientras enterraba y reenterraba a su primogénito en tierras lejanas, no dijo nada al respecto. Tenía la certeza de que Yale mantendría piadoso a Hi, como lo había hecho con él,
cuarenta y cinco años antes. Hi respetaría a los muertos. Aun sería un misionero (viaje Machu Picchu).

[:pb]

Capítulo 1 – Viagem ao Templo Negro

Muitos anos depois, ao levantar pela primeira vez um Warmaul Inca, Hiram Bingham recordou sua infância e, talvez, como isso foi fortemente marcada pelo fervor de sua família .Em 1819, seu avô, Hiram Bingham I deixou a fazenda seus pais em Vermont, arredondado o Cabo Horn e aterrissou no Havaí, então conhecida pelos britânicos como as Ilhas Sandwich. Ele foi um belo vinte e nove anos, alto e bonito. Seu nome imagens de momentum, monumentos e serviço inspirado: um personagem bíblico chamado Hiram tinha ajudado o rei Salomão construir seu templo. Ele estava com sua esposa, Sybil, um fino e educador sensíveis olhos azuis. Apenas duas semanas eles se casaram antes da partida (Viagem a Machu Picchu Peru).

Sybil daria à luz sete filhos, cinco dos quais chegaram à idade adulta. resquebrajaría de Sybil saúde progressivamente com cada nascimento, mas Hiram ainda era dono de uma energia vulcânica. Ele era um missionário protestante que acreditavam que se seguiu na esteira do Mayflower dos primeiros colonizadores da América do Norte. Mas enquanto estes peregrinos, os peregrinos, procurou a liberdade religiosa, Bingham e seus irmãos queriam evangelizar os «gentios». Eles ansiava out «a grande salvação de Jesus Cristo» havaianos (viagem Machu Picchu).

Eles vieram no momento certo. Rei Kamehameha I, unificando as ilhas e patrono dos deuses antigos, morreu quatro meses antes da chegada dos missionários. Ka’ahumanu governado sua esposa, a mulher mais rica das ilhas, que percebeu as vantagens políticas de se converter ao cristianismo. Antes que você perceba, Bingham visitou uma enorme, templo em ruínas de pedra vulcânica negra, pouco apreço pelos missionários. Em seus primeiros sete anos lá, Hiram e Clara fez apenas quatro almas (viagens Machu Picchu).

Depois de dezessete anos de luta, eles tiveram uma segunda chance para alcançar a felicidade da família. Clara ficou grávida novamente, e apesar de terem sido finalmente, a construção de uma congregação, decidiu deixar as Ilhas Gilbert. disenteria desmaiou, e ela sabia que nem o marido nem seu bebê iria sobreviver em uma ilha árida do coral. Com a ajuda de alguns amigos nativos, ela notificou um navio de passagem e convenceu a tripulação que lhes permitam abordar, mesmo que este se dirigia para Samoa. A partir desse lugar navegaram para Fiji, e de lá para a Nova Zelândia, que foram mais longe de seu objetivo (viagem Machu Picchu).

Finalmente, grávida de oito meses, Clara embarcou em um navio com destino para o Havaí. Eles chegaram em Honolulu no início de novembro, e Clara ajudou o marido refugiou-se na escola de sua irmã, localizada na sombra do grande igreja kawaiaha’o branco. contrações Clara começou há seis dias depois e às 3h15 em 16 de Novembro de 1875, «meu coração se encheu de um amor e alegria maravilhosa ao ouvir os gritos do meu filho precioso e querido, um lindo menino. Tudo estava bem, exceto que ele tinha muito pouco de leite para dar a amamentação, que quase quebrou meu coração. » Às dez horas no dia seguinte, Hiram Jr. entrou para ver seu filho, Hiram Bingham, que tinha viajado no útero mais do que a maioria dos americanos que viajam em sua vida. Para crianças norte-americanas do século XIX, Hawaii era um paraíso ilha distante, acariciado pela brisa tropical, cheio de frutos fabulosos e povoadas por estrangeiros. Para o jovem Hiram Bingham, também conhecido como Oi, que não era nada mais do que uma prisão colorido (viagem Machu Picchu).

Após o nascimento, a comunidade missionária apoiou seus pais, que para além da sua fé e bolsa escassos, tinham pouco. Como a família não podia pagar uma casa, os missionários construíram uma grande Punahou uma curta distância da casa, escola fundada na terra dada a Hiram Bingham I pela realeza havaiana. Esta foi a casa de retiro religioso que seus pais precisavam seu trabalho ao longo da vida iria traduzir a Bíblia para a língua das Ilhas Gilbert, mas para uma única criança era um lugar frio e solitário. Houve pouca divisão entre a casa ea igreja. O sábado começou na noite de sábado e foi seguido por cinco serviços no domingo. Oi viveu como um monge tropical, «Eu inclinar-se em uma espécie de armário sob o ângulo do telhado do segundo andar», onde um sono fina sob mosquiteiro pendurado nas árvores apenas alguns centímetros acima dele. Os cartões foram considerados mal, e xadrez e gamão, quase tanto como aqueles (viagem Machu Picchu).

Seu pai sempre manteve perto de uma vara curta, dura que o ajudou a dar ao seu filho uma disciplina férrea. Quando o jovem loiro Hi não foram repreendidos em casa por não viver de acordo com seu avô, ele sofreu insultos em todos os outros lugares. Playmates seu pai tinha dedicado aos negócios, em vez de seguir seus pais na Igreja. Muitos americanos brancos tinham comprado terras nas ilhas, apropriando-se do poder da realeza e marginalizando havaianos nativos e asiáticos pobres. Na verdade, este foi precisamente o que a conversão ao cristianismo deve evitar, portanto, a influência dos missionários tinham desaparecido quase completamente. Quando Hi apareceu em Punahou como «Hiram Third» seus colegas zombavam dele. Apesar de sua curiosidade e inteligência inata, Hi sempre «[lutou] com um sentimento de inferioridade», escreveu ele mais tarde, um de seus filhos. Oi era pequeno para sua idade e sofreu abuso dos valentões. Para maior conforto, recorreu a livros e sua imaginação. No início seus pais só lhe permitiu ler Bíblias ilustradas e um verde contos álbum moralidade para crianças, um hino missionário escrito por seu avô, e alguns recortes de jornal com uma quase proféticos registrados: ruínas romanas, o geógrafo alemão Mercator, um condor Andina (viagem Machu Picchu).

Quando cresceu, porém, ele se refugiou na biblioteca de Honolulu, uma ilha dentro de outra, onde podia ler tudo o que ele queria. Hucklebenry amei As Aventuras de Mark Twain Finn tanto sua representação dos EUA e sua narrativa da fuga. Em 1887, Hi visitou os Estados Unidos, a sua «pátria» pela primeira vez. Ele passou o verão com seu pai na Califórnia, onde Hi emocionado com o San Francisco no final do século XIX. Bronze, ouro, barcos e funiculares peito reverberou Hi, afectando-lhe tão profundamente que depois de voltar para o Havaí usou o dinheiro que seus pais tinham guardado para a educação teológica para comprar um bilhete em um vapor de volta para os Estados Unidos. Seu pai pegou nas docas antes que ele pudesse escapar, mas a triste traição de Hiram devastou a família. «É terrível pensar que um cara como ele foi capaz de enganar os seus pais», escreveu um amigo da família. «Eu acho que foi afetada pela leitura de livros andando. O amigo da família estava certo. Algo floresceu em Hiram que ele desejava Havaí terras menos sagrados. Após sua tentativa fracassada de escapar, seus pais lhe deram mais liberdade. Oi ele começou a fazer longas caminhadas nas montanhas de Oahu com o seu professor de história natural, que lhe ensinou «os prazeres de explorar e vida ao ar livre» e como recolher zoológico, biológica e antiguidades para os pequenos espécimes de museu escolar. Sob sua tutela, Hi descobriu que a crença da família em um mundo bíblico 6000 anos se opuseram a teorias científicas de evolução e geologia. Cristianismo não teria mais o monopólio da verdade. Oi Quando eu tinha dezesseis anos, sua família voltou para os Estados Unidos. Enquanto seus pais foram supervisionando a publicação da Bíblia Gilbertese seu pai em Nova York, Hi tomou um trem para Massachusetts e inscrito na Phillips Academy, uma escola de prestígio em Andover, espera seguir os passos de seu pai na Universidade Yale. Andover foi cruel para uma criança rica em espírito, o intelecto e as viagens, mas desesperadamente pobre em dinheiro. As crianças provocava suas roupas baratas feitas por um alfaiate chinês em Honolulu (viagem Machu Picchu).

Para pagar o seu alojamento e comida trabalhou cinco horas por dia nas salas de jantar. O seu quarto não tinha aquecimento até que o pai enviou o dinheiro para um fogão que elevou a temperatura da sala cerca de doze graus Celsius agradável em janeiro. A experiência deixou uma aversão permanente para a pobreza, mas formou seu caráter. A Hiram maior e mais maduro encontrou seus pais no verão de 1893 na exposição impressionante de Columbus, em Chicago. Realizada em honra da chegada de Colombo ao Novo Mundo há quatro anos, Feira Mundial de Chicago deixou uma profunda impressão no jovem Hiram. Uma pergunta que pode ter pensado que uma criança criada pelos havaianos missionários da «Cidade Branca» e sua alabastro arquitetura clássica estuque iluminado; O que eu teria pensado das amostras de passagens árabes e povos «selvagens»; e se você estavam na platéia quando Frederick Jackson Turner declarou que, desde a fronteira ocidental foi fechada, energia US necessário «um campo de exercício mais amplo,» uma tendência imperial que a família Bingham tinha observado no Havaí durante anos muito se mudado desde seus pais e avós tinham se dedicado a salvar os «pagãos» Pacific (viagem Machu Picchu).

Ciência e teorias raciais, não a religião, dominou sua época. A teoria da evolução de Darwin tivesse sido aplicado para a sociedade, e o confinamento quase total de norte-americanos a reservas indígenas, o alvo dos Estados Unidos estava disposto, embora com algum pesar, para declarar o desaparecimento dos índios americanos prematuramente a etapa nacional. (Felizmente, os relatórios do desaparecimento dos índios norte-americanos foram muito exagerados). Indústria, não a agricultura, o país estava mudando. Dólares e aventureirismo, não a democracia, foram moldando ambições americanas no exterior. Em janeiro, as tropas americanas desembarcaram em Honolulu para ajudar as empresas americanas para escorar uma revolta em grande parte branca contra o havaiano Rainha Liliuokalani e seu povo Embora o presidente Grover Cleveland rejeitou a intervenção, Hawaii cada vez parecia ser a primeira posse exterior imperial americana . Oi avô tinha projetado a grande igreja kawaiaha’o branco para substituir os templos vulcânicas pretas, mas agora anglo havaianos acreditavam que os verdadeiros sucessores dos templos eram as colunas e fachadas brancas como as dos templos seculares da Feira , aludindo às civilizações passadas europeus e impérios americanos do futuro (viajar Machu Picchu).

Oi ele entrou Yale a seguinte queda, mas em primeiro subsidiária completou uma tarefa sagrada. Sybil Bingham, sua avó foi enterrado em Massachusetts. Hiram I, que tinha morrido duas décadas mais tarde, ele foi enterrado em New Haven, no site de sua segunda esposa. Hiram Jr. Hi encomendado para exumar os ossos de sua avó e transportado para New Haven, por enterrados, quer ao lado do marido. Quatro dias depois de iniciar seu primeiro ano em Yale, Hi e um trabalhador contratado eles passaram a tarde de setembro cavando no solo arenoso do túmulo de sua avó. Eles encontraram cerca de um metro de profundidade. Nenhum traço da caixa uma vez que a terra protegida, a não ser «dois manípulos de latão ultrapassada». «Os ossos estão todos juntos», escreveu ele a seu pai Hi. «O crânio, pernas e costelas foram todos algumas polegadas uns dos outros. procurar com cuidado os restos da caixa, mas não encontrou nenhuma … o coveiro olhou com muito cuidado, e eu acho que todo mundo lá estavam os restos foram recuperados «por via férrea. Foi provavelmente o único membro da promoção 1898 Yale, literalmente, usava os ossos da família na bagagem. No entanto, quando ele começou suas aulas «, ou pensamento dos ossos de Sybil», escreveu um dos filhos de Pii. Sua próxima carta para casa expressa calorosamente o seu apreço pelo «grande maravilhoso, maravilhoso» universidade, e não foi até duas semanas depois que o menino disse ao pai que Sybil tinha sido reenterrada ao lado dele Hiram Hiram Bingham I. ele disse a seu pai que tinha havido alguma discussão com um amigo da família sobre o epitáfio na lápide, mas a universidade mudou de assunto imediatamente, para comentar sobre um presente senhora, «muito bom sofá travesseiro» 20. Talvez sua transição corajosa dos restos de seu conforto físico avó era apenas isso, uma transição para cobrir o que pode ter sido uma experiência muito perturbadora. Até o momento ele chegou a Yale, Hi ele estava tão triste para a tristeza e os requisitos do seu legado familiar que, talvez, não teve escolha senão a aparecer despreocupada e feliz, especialmente com os ossos da família a tiracolo. Se essa alegria preocupou seu pai, que tinha chorado quando ele enterrou seu filho mais velho e reenterraba em terras distantes, ele não disse nada sobre isso. Eu estava certo de que Yale permanecer piedosa Oi, como tinha feito com ele, quarenta e cinco anos antes. Oi respeitar os mortos. Ainda seria um missionário (viagem Machu Picchu).

[:]